Esta
exposición alude a temas que resulta muy difícil concretar.
Alude a algo que a todos nosotros nos resulta complicado de expresar,
pero que sabemos realmente de lo que estamos hablando.
Estoy hablando de lo que para las personas que fundamos esta galería
ha significado Celestino Cuevas, que es justamente lo que motiva
esta exposición; ésto ya lo ha expresado quien fuera
mi socio durante 10 años en la galería, y en la actualidad
mi amigo Fernando Zamanillo, con motivo de la reciente exposición
que la Obra Cultural de Caja Cantabria dedica a Celestino Cuevas.
Yo sólo puedo añadir que aún me siento impregnado,
y después de dieciocho años transcurridos desde que
hicimos su primera exposición en la galería, no puedo
añadir nada más, y creo que no podré hasta
que me distancie aún más en el tiempo. Quizás
entonces pueda explicar mejor lo que entiendo por impregnado.
Esta exposición alude, sin duda, a el valor que tienen para
nosotros determinadas situaciones y momentos vividos. Alude a aquello
que realmente tiene interés. Alude a aquello que nos enriquece.
Por último sólo puedo aportar un dato justificativo
del porqué este texto lleva de fondo una imagen del Monasterio
de Nuestra Sra. de Montesclaros, lugar frecuentado y pintado por
ese excelente pintor que fue Casimiro Saínz, y que coincide
en el nombre con el Instituto de Enseñanza Media de Reinosa,
Nuestra Sra. de Montesclaros, lugar en el que trabajó ese
excelente artista que es Celestino Cuevas, y en el que coincidieron
en el tiempo los seis artistas que hacen posible esta exposición,
y que han hecho posible en gran medida, el proyecto de la Galería
Siboney.
JUAN SPIRIT RIANCHO
|